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Algunas palabras sobre la escalada deportiva

La escalada deportiva es entretenida, estimulante y propone continuos desafíos, combinando movimientos gimnásticos y control mental, tornándose una actividad espectacular. Debemos tener presente que esta actividad implica riesgos, y no hace mucho que comenzó a considerarse más accesible al público en general a causa de los adelantos tecnológicos.

Pero estos sistemas de seguridad sólo funcionan cuando son usados con entrenamiento y experiencia y no son garantizados. Cualquier persona que use estas técnicas y equipos debe asumir los riesgo y aceptar la entera responsabilidad por los accidentes que pudiesen ocurrir, inclusive la muerte. Cómo manejar la cuerda, los nudos y los anclajes, no son mencionadas a propósito.

Obviaremos la tecnología, a pesar de que es lo que media entre el escalador y el escalar, y de que es importante porque tu vida depende de ello, no puedes aprender a usarla en una Web. Las personas que intenten seguir los consejos que aquí ofrecemos deben estar entrenadas por un profesional y deben tener conocimiento de todos los sistemas de seguridad que aquí se usan.

Esta página no es un sustituto de juicio ni de experiencia. Las personas que deseen aprender el arte de escalar deben buscar un guía profesional o una escuela autorizada aprobada por la Asociación de de escalada de su país. Luego que has pasado unos cuantos años en las rocas, escalando, observándola, escribiendo sobre ella, es difícil saber dónde empezar.

Todo el mundo parece tener sus propias razones para escalar, para estar ahí fuera, algunos disfrutan la simplicidad, el silencio y otros la oportunidad de escaparle a lo rutinario de su vida. Esta página está orientada a describir los movimientos físicos en la roca y la manera en que éstos pueden ser alcanzados, como relacionar tu cuerpo con la roca, deja que sea ella la que te indique como. Escalar no significa enfrentar tu fuerza a la roca sino hacer movimientos delicados y graciosos. Muchos escaladores mantienen el equilibrio y parecen fluir sobre la pared. Relájate, pisa liviano, esto te ayudará en tus primeros pasos verticales. No es sólo el músculo, escalar requiere concentración. Los próximos apoyos de pies pueden ser como un problema de ajedrez y la clave está en visualizar la secuencia adecuada mentalmente, practicando los movimientos antes de hacerlos, la visualización es una estrategia importante.

Cuando estamos lejos del suelo el miedo puede paralizar los movimientos. A medida que te encuentras más cómodo con la roca, la confianza y el miedo se equilibran y te permiten concentrarte. “El miedo es saludable, nos mantiene vivos”.
Los movimientos entran por los ojos y salen por tus pies, pasando primero por tu cerebro. Cuantos más movimientos observes, más rápido aprenderás, pero es escalando seguido como más se aprende.

Los zapatos son la única tecnología que necesitamos para aprender, creados por un grupo de escaladores españoles en la década del 70, revolucionaron la escalada de la noche a la mañana. Ellos son flexibles y sensibles, puedes sentir la roca a través de la suela y cómo realmente se adhieren a ella. Estos zapatos están diseñados para ayudarte a tener mayor adherencia, pero no tienen equilibrio, éste debe venir de tu parte. Pruébate un par y verás cómo el equilibrio ayuda a tu estabilidad. Equilibrio y adherencia trabajan juntos y forman la base de la escalada.

A medida que las inclinaciones son más pronunciadas necesitaras también apoyo (presas) de manos. Hay diferentes tipos: baldes (buckets), jarras (jugs), bendiciones de Dios (Thank God Holds), éstas son las mejores para descansar, perfectas para la mano.

Que no te tiente apretar demasiado fuerte, éste no es el arte, no es necesario, sostente suavemente, sin levantar el peso de tu cuerpo con los brazos. Equilíbrate con los pies y cuando tengas buenos apoyos descansa. Recuerda moverte siempre delicadamente, deja que la gravedad haga el trabajo.
Los años refinan la destreza, pero siempre hay escaladas difíciles. Escalar en equilibrio suena fácil, pero el instinto dice: “abraza la roca, aférrate a la madre tierra”. Eso saca el peso de tus pies y lo pone en tus brazos, y esto los cansa, lo cuál te quita la habilidad de pensar en tus próximos movimientos. Encuentra tu línea de equilibrio y párate sobre la parte más fuerte del pie: el lado del dedo gordo, y relájate bien. Cuanto más lo hagas más presas podrás encontrar.

A veces los apoyos del pie no son bordes, son como un plato (dish) en la roca. Aprieta el pie contra la roca y trata de encontrar adherencia. Hay veces que en la adherencia es difícil confiar, pero si le aplicas más presión, más adherencia obtendrás. Esto se llama “smearing” y requiere fineza.
Un buen trabajo de pies es muy importante. Ahorra energía y saca tensión de tus brazos, un obvio signo de experiencia. Es buena idea practicar trabajo de pies buscando equilibrio sin usar los brazos cuando estás cerca del piso. Cuando uses la fuerza de tus brazos hazlo solamente para resolver situaciones que lo requieran.

Lo atractivo de una escalada difícil, es que tienes que analizar cómo hacer cada movimiento tan precisamente como para que lo puedas hacer aún cuando estás cansado. Tienes que hacerlo muy rápido, porque la más mínima duda puede significar pérdida de energía, y menos fuerza para el próximo movimiento. Así que debes tener todo coordinado, pensando muchas cosas al mismo tiempo, y por eso lleva muchos intentos. Luego de que logras integrar todos los movimientos es como una gimnasia compleja, y lo haces por etapas.No es tan fácil como se ve, es un compendio de trucos estratégicos.

La visualización consciente es muy útil, porque solidifica todos los movimientos en la mente. Es tan útil como hacerlo físicamente, porque estás estimulando tus músculos. Cuando estás escalando te permite ver las diferentes posibilidades de ejecutar el siguiente movimiento. Te ayuda a verte en el movimiento en el cual te encuentras, y en la posición que estarás en el siguiente movimiento, aún antes de realizarlo.

Trata de disfrutar la escalada por las sensaciones que te proporciona, pero no por el grado de dificultad (5.11A ó 5.13B etc.) sino porque te permite llegar a lugares espectaculares que están lejos, y a los que antes nunca habrías llegado.
Llega hasta donde alcanza tu límite, y si tu límite en veinte años es 5.11B, bueno, entonces empuja hasta allí. Entrena para 5.11B y haz muchos 5.10B en un día, con el fin de disfrutar el ascenso sin el estrés que implica las graduaciones que se encuentran en tu máxima exigencia. Se trata del límite personal, cómo ser mejor que antes. No estar pendiente de compararse con los otros escaladores, sino encontrar todas las maneras diferentes de hacer las cosas y elegir la personal. Es eso lo que da una alegría verdadera.

La escalada nos lleva, tarde o temprano a la naturaleza, venimos para que el animal corra. Es una excusa para mirar y sentir, pero sumándole la nueva perspectiva de la adrenalina. Cuando nos retiramos de una zona que hemos escalado, bajamos más alerta, cambiados, modificados y saboreando una nueva sensación.

Estas empresas hacen posible el funcionamiento de nuestros Programas de Inclusión Social, con los cuales atendemos a un promedio mensual de 700 niños/as y adolescentes de bajos recursos:

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